Cuando
al fin llegues para verme,
Para amarme,
para adorarme,
Para darte
cuenta de que yo existo, de que te amo.
Cuando
al fin estés en mis brazos,
Cuando al
fin comprendas tanto y tan poco,
Cuando al
fin me anheles, me aceptes, me extrañes.
Y,
cuando eso pase, amor, ya no estaré.
Ya no
estaré para demostrarte que me necesitas,
Que te
necesito.
Cuando
al fin llegues, será tarde;
Demasiado
tarde.
Tarde
porque me cansé de esperarte, de pensarte en silencio,
De llorarte,
de soñarte.
Me
cansé rotunda y definitivamente de humillarme,
De postrarme
a tus pies,
De ser
tan servil ante ti.
Y
ahora, con el dolor de mi alma,
Te lo
digo aunque no estés presente:
¡Te
repudio! ¡Me das asco!
La
forma en la que jugaste conmigo fue tan vil…
¿Qué tan
bajo caíste? ¿Qué tan humillado me crees?
Y
cuando al fin te vuelva a amar,
Cuando al
fin te vuelva a necesitar,
Te vuelva
a buscar,
Espero,
de todo corazón,
Que ya
estés muerta.
2009 ©

muy pailas
ResponderEliminar